Yo quería que todo esto fuese pasajero, efímero, fruto de un minuto, sin sentimientos. Pero, tengo que reconocer que los sentimientos se han apoderado de mi, como por arte de magia y sin darme cuenta, estoy sometida a algo que no estoy acostumbrada. Me duele mucho, ser consciente de que de manera inconsciente hago cosas que un principio no quiero hacer y que luego, sin rechistar, empiezo a querer cada vez más y más. Ilógico, verdad?
Muchas veces, me pregunto como he sido capaz de cambiar de sentimientos tan rápido. Pero no encuentro respuesta, en parte, porque no lo tengo claro ni yo. En muchas ocasiones no sabes si te has enamorado, hasta que ya, llega sin previo aviso y lo sientes encima, como una ráfaga de viento en pleno Diciembre o por lo menos yo siento eso. No lo noto, hasta que ya estoy dentro, pringada hasta las trancas de barro y si os soy sincera no me veo con capacidad de salir de ese sentimiento, pero la cruel realidad es que tampoco quiero. Pero es que resulta que eso es lo que tiene el amor, que te engancha como una araña en su telaraña y no te deja escapar. Y no es malo, sencillamente duele, quiero decir, tu estás normal y de repente entras en aquel camino de calor y dulzura al que llamamos amor y es que cuando éste empieza nada es como antes, te despiertas con una sonrisa, los nervios te comen y las canciones de amor son tu banda sonora, pero no sabes si ese amor es correspondido, e ahí el error.
Es gracioso, porque mientras escribo esto, no paro de sonrojarme y si señores y señoras,todos sabemos porque. El amor hace estás cosas, es lo que tiene. El amor hace que me hierva la sangre y me ponga más roja que un tomate y todo por la simple razón de recordarlo, a quién? A él, obviamente.
Y es que a veces nos creemos fuertes, invencibles, superiores, y intenamos desafiar la realidad, creando un súper muro que nos aísle de todos y de todo, emociones incluidas.
Sin embargo, ésta acaba ganando esa lucha interna y llama a la puerta de ese muro, con el fin de decirnos: "hey, que no voy a dejar que no sientas nada por esa persona, vas a sentir algo, por insignificante y minúsculo que sea, vas a sentir algo".
Y hasta aquí todo bien, el problema está cuando no sabes si de verdad le importas a aquella persona, a esa que te llama tanto la atención, pero que es más difícil de descifrar que la combinación para desbloquear los móviles. Que no sabes si le gustas o simplemente juega contigo, por diversión o por aburrimiento. Y es ahí donde me planteo que, qué duele más el echo de enamorarse de una persona que no te corresponde o enamorarte y no saber si te corresponde?
Wonka
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